No subestimes la autogestión (Entrevista a Nicolás Mateus)

Entrevistamos a Nicolas Mateus, manager de Esteman y parte de Los Manejadores Colombia. Nicolás entiende el poder de la autogestión de proyectos musicales y al mismo tiempo sabe donde está su límite. Conversamos sobre el rol de los managers en general y qué viene para los proyectos en los que participa.

¿Para qué un manager?

El manager es una especie de consultor, una persona que sabe de negocios de la música. Que entiende la industria de la música y da conceptos sobre lo que se debe o no hacer con un proyecto. Básicamente hay dos razones tener un manager:

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El límite de la autogestión

Los artistas por más que deben empezar con una autogestión de sus propios proyectos, llega a un punto donde el artista no se ve bien que esté representado por el mismo artista. Los temas económicos, de producción, etc. y todo el proceso de cualquier show, pueden hacer que esa relación artista-empresario sea muy difícil de manejar; en especial cuando se trata de eventos grandes.

El que mucho abarca…

Hay un punto en el que el artista no puede encargarse de la parte artística —de la música, imagen, diseño, etc.— y además de la gestión y promoción —en especial del booking. Llega un momento en el que el artista básicamente está girando, tocando en muchos sitios y no es viable que esté haciendo también la labor de buscar conciertos para su proyecto.

¿Qué es el rock en el management?

El rock definitivamente para el management es un género. Rockear o la expresión rock es algo que está firme. Que de cualquier forma va a suceder y que tiene un carácter muy fuerte. Que va con toda.

¿Que proyecto actual lo emociona?

Me emociona mucho el proyecto de Juan Pablo Vega como productor. Que es algo nuevo; pero demasiado exitoso. [Ejemplos]

Me emociona mucho el nuevo disco de Caloncho que viene con un sonido nuevo.

Me emociona mucho el nuevo disco de Esteman porque está también está agarrando un carácter disco, un carácter como que sigue teniendo la tradición de Esteman, pero está volando hacia neuvos horizontes completamente.

También me emociona mucho el nuevo disco de Rebel Cats (ahora estamos en etapa de nuevos discos) que es un tributo al rock latinoamericano pero en versiones rockabilly y ese también me emociona un resto porque están saliendo unas cosas increíbles.

Y me emociona, por supuesto, el nuevo disco de Mon Laferte. Es un disco que va a dar mucho (mucho) de qué hablar, no solo en México, sino en Chile, en Colombia, en Perú, mejor dicho, en toda Latinoamérica.

¿Cuál cree que es el panorama de la música en Colombia?

Yo creo que el panorama de la música en Colombia es positivo, en muchos sentidos. Se está viendo que la gente responde a más que a proyectos de música internacional. La gente está respondiendo muy bien a proyectos de música latina. El panorama en ese sentido se ha ampliado mucho. Eso se puede ver en los festivales que hay. Ahora hay cada vez más festivales de solo bandas colombianas, o solo bandas latinas, o festivales de solo bandas anglo o de todas.

Todavía no estamos ni siquiera en el 60% del potencial que tiene la industria de la musical en Colombia.

En los últimos 15 a 20 años se ha sentido una evolución tremenda. Esa evolución va a ayudar mucho a que no solamente se oigan géneros de músicas tradicionales —como vallenatos y cumbias— o solo reggaeton. Eso hace que más gente esté consumiendo música de una manera diferente.

¿Inspiración, suerte o talento?

Creo que ninguna de las tres. Definitivamente: Trabajo.

Muchos, muchos, muchos de los profetas de la industria de la música coinciden en que el 10% es el talento y el 90% es el trabajo.

Sí hay un tema de la inspiración que es bonito en el momento de componer y cosas así; pero si eso no tiene trabajo… paila.

Sí puede haber grupos que tuvieron un golpe de suerte porque encajaron con el momento en el que tenían que salir; pero si esa suerte no se trabaja, o ese tema no tiene trabajo no hay nada que hacer.

Lo mismo con el talento, hay gente muy talentosa con la que no sucede nada. Nada, digamos, en términos de desarrollo artístico; porque el talento no lo es todo… el trabajo sí lo es todo. Hay gente con muchísimo menos talento, triunfando mucho en la industria de la música, trabajando con toda y trabajando bien.

¿Para qué crear más?

No hay forma de que el ser humano deje de crear. El ser humano va a seguir creando de aquí hasta que se extinga. Por naturaleza tiene unos tipos de personas, que van a nacer para crear. Que nacen y tienen esa capacidad de crear cosas nuevas, que a todo el mundo le gusta; y a la gente le gusta oír cosas nuevas.

Hoy en día estamos en una época en la que hay muchos referentes, dónde todo ya está inventado. La gente que sabe tomar sus referentes como referentes y los sabe usar en sus creaciones, definitivamente están creando. Si bien no están creando cosas que son 100% nuevas, la gente si aprecia como creaciones y eso es lo más importante. Que la creación no se puede ver como algo que tiene un límite o como que porque ya hay muchas cosas que existen, no vale la pena crear más. Es imposible al ser humano que deje de crear. Es completamente imposible.

Un error que solo cometen los principiantes:

Deslumbrarse con la primera oferta que les llega.

A nosotros nos pasó. Nos pasó con una oferta que aceptamos de primera y que hoy es un dolor de cabeza. Es el peor acuerdo que pudimos haber firmado. La peor oferta que nos pudieron haber hecho. Nada que hacer.  Uno aprende de eso. Pero uno no se puede deslumbrar o quedar completamente impresionado porque llegó la disquera más grande a decirle que quiere trabajar con uno. Tal vez otro error sea no asesorarse con la persona indicada (y no tiene que ser alguien de la industria de la música necesariamente). Pero darlo todo en una primera oferta es un error. Pensar que no van a llegar otras oportunidades si esa no se toma. Van a seguir llegando ofertas. Van a llegar muchísimas más.

Un error que solo cometen hasta los profesionales:

Uno tiene que ser completamente consciente del valor que tiene la autogestión en este momento de la industria de la música.

Hay muchas personas que piensan que si no tienen un manager o una oficina booker no pueden hacer conciertos, entonces no pueden hacer negocios en la industria y se les vuelve un círculo vicioso.

Toca entender que ahorita hay una sobre oferta de talento y música, tanto en las plataformas de streaming. Esa sobre oferta, mucha gente dice esos manes les va bien porque tienen un equipo de trabajo, un manager y recursos”; pero nunca se han puesto a pensar para que un artista llegue a tener un manager primero tuvo que haber auto-gestionado su proyecto. Antes de eso es muy difícil para que una oficina de booking o de management le sea rentable entrarle a su proyecto. Porque una oficina de booking no va a coger un proyecto que esté recién salido del horno. No es rentable hacerlo.

Una frase de una canción que sea oro en polvo:

“Mira la esencia/
no las apariencias”
El Estuche de Aterciopelados.

Aunque no se si sea oro en polvo. A mí me dice mucho esa frase.

¿Para qué sirve un abogado en las artes?

Un abogado sirve en todo, no solo en las artes. En las artes sirve sobretodo porque hay mucha gente viva, muy viva que entre las letras trata de engañar a los artistas. Seamos sinceros: los artistas no saben leer contratos y no tienen la cabeza que tiene un abogado para eso. Un abogado sirve para entender uno qué es lo que está firmando, uno en qué se está comprometiendo y en qué forma se está comprometiendo la otra persona.

Eso siempre sucede con los proyectos nuevos, firman contratos en los que entregan hasta lo que no tienen. Si se mira con un abogado realista uno es consiente de lo que está firmando. Una cosa es lo que uno habla y dice en una comida —que es un pacto de palabra—, y si queda otra cosa por escrito , el acuerdo de palabra queda en el pasado.

Los abogados son muy importes para aclarar expectativas de parte y parte. Hasta dónde se está comprometiendo la otra parte y hasta done se está comprometiendo el artista.

¿Para qué no sirve un abogado en las artes?

Para la parte técnica. La parte práctica. Cuando ya está el ingeniero mirando qué micrófono va a poner o no va a poner… pues… ¡No! ni siquiera!… ¡un abogado necesario en todo! Si el abogado deja aclarado ese tema técnico desde antes que se firme el contrato nadie va a tener ningún problema. Ni la banda porque necesita tal cantidad de back-line. Un abogo es necesario en todo para asegurar todo el proceso y que se cumpla según las expectativas que uno tiene. Puede que no haya respondido muy bien a esta pregunta.

¿Quién es un rockstar para el management musical?

No sé. No sé. Puedo decir que hay varios managers muy buenos en este país. Muchos con mucho trabajo en este momento, entre esos Camila Sarabia (Bomba Estéreo), Juan Paz (M3 Music), Steven Sierra (LosPetitFellas), Marcela Parra (Los Aterciopelados). Son unos managers muy firmes, muy buenos, que la están guerriando y luchando. Yo estoy también en un lado de la industria de la música en el que estamos como alejados de esa gran, gran industria con el vallenato, la salsa y el reggaeton en Colombia.

Hay un manager al que le hacen muchas alabanzas, y que tiene un nombre muy grande en la industria que se llama Walter Kolm, él es el manager de Carlos Vives, de Maluma, un man muy duro.

Pero pues un rockstar es más alguien que no solo hace las cosas muy bien sino es un alma libre y un alma aventurera (y aventurada). Entonces no se si los managers puedan encajar dentro de los rockstars porque todos somos un poco más tranquilos y más pasivos.

Yo estoy hablando principalmente de Colombia; aunque en México también hay muchos duros, como Joaquín Pavía, Abraham López, todos los managers anónimos, hay varios muy buenos por ahí. Todos con un resto de trabajo y con varias bandas establecidas y metidas en la industria de la música trabajándole.