Plagio: Thom Yorke tiene gastritis y Lana del Rey razones

Todos los años hay al menos un caso grande de plagio del que todo el mundo habla. Esta vez llegó rápido. Radiohead demandó a Lana del Rey, argumentando que la canción “Get Free” (2017) de ésta artista replica la icónica “Creep” (1992).

Radiohead demandó* a Lana del Rey por su canción “Get Free” (2017) alegando que plagió la melodía de “Creep” (1992).

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(*Lana del Rey dice que la demandaron, Warner/Chapell sacó un comunicado desmintiendo esto; igual aquí pueden comparar las dos canciones)

Estas discusiones de similitud siempre tienen posiciones encontradas.

La parte demandante ve todo igual,
los que se defienden alegan originalidad.

El discurso siempre es el mismo e igual los dos lados pueden tener la razón.

Es sencillo: si uno realiza un trabajo propio, lo desarrolla con su propia creatividad y llega a una solución que lo refleja es una obra original. Con eso debería bastarnos. Con eso podríamos defendernos.

Cosa diferente es tomar el trabajo de alguien más y publicarlo tal cual; o construir sobre este trabajo (construir poco) y tomarlo todo como propio.

Lo que me interesa resaltar aquí es que en estos casos cada una de las partes tiene una perspectiva “acertada”. Radiohead puede ver que “Get Free” es similar a “Creep” y Lana del Rey asegura que la escribió sin inspirarse en esa canción.

¿Qué nos queda entonces?

¿Argumentar que fue un tema de “inspiración inconsciente” como George Harrisón vs. The Chiffons?

Inspiración

En 1976 George Harrison perdió una demanda por haber plagiado “de manera inconsciente” la canción “He’s so fine” al escribir “My sweet Lord”.

Ese precedente (aplicable solo en EE.UU.) es complicado. Creo que no debe haber nada más difícil que demostrar un plagio inconsciente.

¿Qué incluimos ahí?
¿Nuestras listas de Spotify?
¿Lo que suena en radio mientras tomamos un taxi?

El concepto de “plagio inconsciente” nos pone el plano de la especulación. Para plagiar hay que proponérselo. Hay que atribuirse el trabajo de alguien más y hasta tratar de esconderlo. Creo que hay un montón de “agencia” en un plagio. Dejarle solo esa tarea al subconsciente es menospreciar la conducta.

Casi todo está inventado

Porque casi todo está inventado. Si fuera cierto lo del plagio inconsciente, para crear algo deberíamos tener acceso a la Biblioteca del Babel de Borges y cuidarnos de no emular nada.

Eso mataría a todos los creadores.

Casi siempre hay alguien que ha llegado a una solución similar. Así no lo conozcamos. La música en la escala occidental juega con doce tonos. Las posibilidades son infinitas dirían muchos… pero la música tonal es limitada.

Ahí Radiohead tienen rabo de paja frente a Lana del Rey.

La melodía de “Creep” se parece tanto a “The Air That I Breathe” (1974) de The Hollies que Radiohead concedió a sus autores Albert Hammond y a Mike Hazlewood un porcentaje de regalías sobre “Creep”.

Actualmente está divida la titularidad de “Creep” entre siete titulares diferentes, los cinco integrantes de Radiohad y Albert Hammond y a Mike Hazlewood.

Cuando la canción es buena siempre le aparecen dueños, diría Carlos Vives.

La ladrona de bicicletas (no es Shakira)

Gastritis

Por eso la gastritis es el mayor promotor de estas demandas. Entre más gorda la canción, más probable que tenga un reclamo por plagio; y entre más gastritis hay menores posibilidades de arreglo.

Radiohead odia “Creep”, detestan tocarla en vivo y que el público la pida, su enfrentamiento con Lana del Rey es una cuestión únicamente de dinero.

Lana del Rey escribió que su equipo legal le ofreció a Radiohead el 40% de las regalías de “Get Free”. No aceptaron. Solo van a aceptar el 100% según Lana del Rey. Seguramente porque dividir el 40% entre siete les debe parecer un mal negocio.

Pero lo que ofreció Lana del Rey no es nada despreciable. La propuesta fue generosa, más si tenemos en cuenta que en el caso de “Stay With Me” (2013) de Sam Smith le otorgó a Tom Petty y Jeff Lynne el 12.5% a cada uno por las similitudes de su canción con “I Won’t Back Down” (1989).

Otro ejemplo más reciente es “Shape of you” (2017) de Ed Sheeran. Él aceptó abiertamente que utilizó parte de “No Scrubs” (1999) de TLC como parte de la canción y por eso —antes de la demanda, sólo con la amenaza— cedieron el 18% a los compositores de “No Scrubs”.

En este video del New York Times habla sobre el proceso de composición e incluye referencias a “No Scrubs”.

 

El dominio público

La otra salida usual es cuando (accediendo a la Biblioteca de Babel… es decir Internet) el equipo legal del defensor encuentra una obra de dominio público que es igual a la disputada.

La defensa de Led Zeppelin sobre el plagio de “Starway To Heaven” (1971) a la canción “Taurus” (1968) de Spirit incluyó que los apartes del riff de guitarra que estaba siendo cuestionado eran de dominio público.

Se basaron en la “Sonata di Chittarra, e Violino, con il suo Basso Continuo” Giovanni Battista Granata, pero pudieron sumar la “Suite e Em (Parte 5) Bourrée” de Bach si hubieran querido.

El argumento era sencillo: si hay plagio, no hay derechos vigentes y por eso no hay daño.

El caso de Led Zeppelin se resolvió a favor de ellos en parte porque Robert Plant y Jimmy Page —en sus palabras al testificar en el caso— tenían tantas sustancias por dentro en los sesentas y setentas que no recuerdan nada. Eran tantas que seguro ni siquiera había lugar al “plagio inconsciente”.

Al final nadie se escapa

Mi teoría es sencilla. Las similitudes son inevitables. El derecho de autor da la posibilidad de reclamar, pero ese reclamo depende del grado de gastritis de cada una de las partes.

Y al final seguro todos casi siempre estamos copiando a Cat Stevens (Yusuf).

Enanitos Verdes “Frances Limón” Vs. Joe Satriani “If I could Fly” Vs. Coldplay “Viva la Vida”

Cat Stevens – Heaven [3:12]

 

PD: El tema de que los músicos pueden tomar prestados hasta cuatro compases de otra composición es un mito urbano que se inventaron los músicos para dormir tranquilos por las noches. No es cierto. No se confíen.