Por qué no pagarle a Sayco es robarle a los artistas y otras historias de terror

Al menos una vez al año en Colombia hay una noticia de algún festival o evento gratuito, llorando en medios de comunicación, al límite de su tiempo disponible, diciendo que Sayco no les va a dejar hacer el evento.

En todo espectáculo público con música hay que pagar por el uso de esas canciones. El promotor/empresario del evento es el obligado a pagar, casi siempre a una sociedad de gestión (como Sayco para Colombia) que representa compositores. En muy contadas ocasiones el promotor puede pagarle a otra persona: directamente al compositor/titular; pero eso es la excepción. Es raro. No pasa. No insistan.

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De una vez por todas, los artistas deberían darse cuenta que no pagarle a Sayco va en contra de ellos mismos. Que no pagarle a Sayco es burlarse de los artistas.

Y los más interesados en no pagarle bien a los artistas son los promotes; no por malagentes, sino porque se ahorran unos pesos. Hacer un evento es una labor de gimnasia financiera enorme. Cualquier manera de recortar costos se agradece. Así incluya pagarle menos al talento —¡Que es el motivo central de la operación!—.

Que un artista apoye que los promotores no le paguen a Sayco es como si renunciara abiertamente a recibir regalías. Para mí, es el equivalente musical a un terraplanista, o un anti-derechos, o esa gente que cree que las vacunas causan autismo. Orgullosos headliners en el festival del tiro en el pie.

Sayco

Aunque, primero lo primero. Sayco es la única sociedad de gestión colectiva en Colombia autorizada para administrar composiciones. La única. Solo las sociedades de gestión autorizadas por la Dirección Nacional de Derechos de autor pueden hacer recaudos válidamente (solo existen estas).

También, nadie puede negar que Sayco tiene una reputación difícil. Escándalos de corrupción, demora en el pago a ciertos artistas, funcionarios presos por colaboración con mafias. Por esa situación hablar de Sayco es espinoso. Por eso siempre que se habla de Sayco, en cualquier contexto, sin importar el argumento, la conversación se desvía, los interlocutores sacan sus antorchas y el tema deviene en lo corruptos que son.

 

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Promotores

Por contrataste, los promotores de espectáculos no siempre son un grupo de empresarios inocentes y bien intencionados. He visto casos de promotores con escándalos de corrupción, lavado de activos, o de formas creativas de negocio —como pedirle al artista que les ceda los derechos del repertorio para que Sayco le devuelva lo que ellos pagaron—. Un gremio divinamente. Que cuando toma los micrófonos de los medios de comunicación su único motivo es “aportarle a la cultura del país.”

Historia recurrente de un error previsible

Por lo que una vez al año, como mínimo, pasa lo siguiente:

  1. Un empresario arma un evento masivo (con boletas o gratuito, eso no importa).
  2. Saca los permisos (PULEP, tránsito, policía, bomberos y demás).
  3. Decide pagarle a un “gestor individual”* para “no pagarle a Sayco (porque son unos ladrones, corruptos, etc.”)
  4. Sayco les informa que si no les pagan a ellos, intervendrán con policías y no podrán hacer el evento.
  5. El empresario va a un medio de comunicación local/nacional a decir que a Sayco no le interesa la cultura del país, ni los artistas.
  6. La gente saca sus antorchas. Hace eco del reclamo. En cualquier caso, la culpa debe ser de Sayco, porque tiene cara de ser el malo del paseo.

El error es el punto 3, pagarle a un “gestor individual”; y es un error fatal. Es una forma de autosabotaje por ahorrarse unos pesos. Porque pagarle a Sayco no es barato. Para nada. Para un concierto hay que pagar entre el 8-12% del ingreso bruto de la taquilla (sí, del ingreso bruto, $$$$$) —pero ojo, ¡si el artista es el compositor del repertorio gran parte de ese porcentaje es para él o ella!—. En los eventos gratuitos se paga un salario mínimo mensual por cada 500 personas proyectadas a asistir.

Un 12% de costos en un evento, mal proyectados pueden ser motivo de quiebra. Fácil.

Por eso, cuando aparece una supuesta sociedad de compositores que cobra menos, creen que se les apareció un ángel de la guarda.

Pero pagarle a una sociedad no autorizada por la Dirección Nacional de Derechos de Autor, es como pagar la cuota del crédito que tienes con un banco, en el banco de al lado porque tiene un logo parecido. Y luego salir a gritarle a tu banco que es el colmo que el pago mal hecho no cuente. En serio. Es igualito.

* Los gestores individuales

En Colombia es permitida la gestión individual de regalías. Una persona podría cobrar directamente por la explotación de su contenido, sin recurrir a una sociedad como Sayco.

Que suena bien, pero genera un problema logístico. Para quien gestiona sus regalías de manera individual, muchas veces vale más el bus que se necesita para radicar la cuenta de cobro de regalías en una emisora, que lo que se está pidiendo. Una sociedad de gestión, como economía de escala, diluye esos costos de cobranza, representando grandes catálogos y cobrando por todos.

Es posible pagarle a un gestor individual por un festival, pero solamente en el caso improbable de cumplir todos los siguientes requisitos:

  1. Que todo el repertorio que se va a utilizar durante el festival  sea compuesto y de titularidad de autores que no estén vinculados a ninguna sociedad de gestión colectiva.Todo el repertorio: el compuesto por los que se suben al escenario y el que no, con covers y demás.

    Todos los compositores de ese repertorio: Hasta los coautores. No puede haber ninguna canción que se vaya a cantar ese día que esté siendo administrada por una editora vinculada a una sociedad de gestión o que directamente el autor la haya dado en administración a una sociedad de gestión. Incluyendo cualquier sociedad de gestión legalmente autorizada en el mundo.

  2. Que todos los compositores, gestores individuales, que van a cantar repertorio no administrado por sociedades de gestión, de su autorización, escrita y por anticipado, diciendo que a ellos les van a pagar directamente como gestores individuales. Y esa comunicación, debe entregársele a Sayco, junto con el listado del repertorio y nombres de los autores/coautores completo, cuando se pide el permiso para realizar el evento.

Es una tormenta demasiado perfecta. Nunca va a pasar. A menos que sea un festival de cantautores en los que cantan sus propias canciones. Y aún entonces, es difícil encontrar que cumplan con estos requisitos.

Otro caso podría ser que todo el repertorio esté en dominio público. Pero todos sabemos que la música clásica no llena estadios en este país a menos que sea tocada por André Rieu.

En conclusión, pagarle a Sayco es la única opción que hay. Es la única opción legal. Si le pagan a un gestor individual, y tocan un cover, le están robando las regalía al compositor de esa obra.

Por eso ni el Jamming Festival ni el Carnaval Fest podían pagarle a un gestor individual. Simplemente era inviable. Era pagar mal para ahorrarse unos pesos.

 

Sí hay regalías para los compositores en la era digital

Posible solución

Las soluciones vienen en dos paquetes, y ninguna es fácil.

  1. Crear una nueva sociedad de gestión colectiva. Esta idea no es nueva. Las conversaciones del tema siempre terminan en ésta solución. Pero montar una sociedad de gestión no es tarea fácil. Se deben cumplir los requisitos que exige la DNDA. Y en cierta medida es cómo montarle la competencia a un acueducto. Todo el mundo necesita agua y seguro es un negocio buenísimo; ¿pero vale la pena meterle todo ese esfuerzo de inversión y gestión a construir una estructura encima de la que ya existe?
  2. Intervenir activamente en Sayco. Esta solución es menos sexy. Porque implica vincularse a Sayco y que asistir a reuniones de asamblea (tan seyxs como una reunion de co-proprietarios) y poner como tema de discusión las cosas que se deben arreglar. Una vez un artista es parte de la sociedad de gestión puede participar de la forma de gobierno que tienen sus estatutos. No es fácil, no es sexy, pero es posible vincularse para tratar de arreglar mucho de lo que está mal con su gestión.

Sea dicho de paso, la gran mayoría de las veces, los artistas que hablan mal de Sayco ni siquiera tienen una sociedad de gestión. Se quedan en un monólogo inacabable de si es mejor inscribirse en Sayco o en una sociedad de gestión extranjera. Tip: todas las sociedades de gestión son un desastre, que sean gringas no quiere decir que sean mejores que las nuestras, pero hay que escoger una, como en la política. Y hay que escoger rápido. Conozco a más de uno que que cree que existe tal cosa como un “retroactivo” de regalías que los está esperando el día que se decidan. Ese retroactivo no existe y no los está esperando.

Y seamos serios: Si le robamos las regalías a los artistas en la era en la que ya no se venden copias físicas del material, ¿de qué queremos que vivan?

Coda: Estoy vinculado a Sayco, como titular administrado por 8 composiciones de las que soy autor. Recibo COP $3.100 (menos de USD $1) trimestrales. Ni Sayco, ni ninguno de sus funcionarios no tuvo nada que ver en la redacción de este texto.